Por: María Elsa Molina Espinoza.
Crearte en mi mente, observar tu fotografía y cerrar los ojos es lo único que me ha quedado, porque desde la distancia en la que estamos tu y yo, esa es mi única libertad, sintiéndote aquí conmigo, y que no hay nada a que temer te abrazo, te beso y te toco, sintiéndome tuya y tu mío, haciendo de este pensamiento algo eterno, pero una vez más estas pero solo en mi mente, en la que esto se encuentra a salvo, mientras la realidad se esparce, porque estoy aquí y la veo, la escucho pero prefiero esperar que un día me despiertes de este sueño confuso, que no sé si es producto de mi solitaria y silenciosa noche o de ese día en el que me miraste, sonreíste y pensaste algo que aún no se, te vi y mis ojos miraban esa boca tuya, pequeña como me gusta rosada pastel, tu cara de ángel, y tu mirada perdida en el oeste.
Esta noche sintiendo que necesitas mis inocentes explicaciones, para expresarte este sentimiento que me aqueja, si tú me tienes así te prometo que no lo guardare solo para mí ,lo ventilare por el viento, el mar, la tierra, el cielo, y te lo susurrare al oído para que sientas un corazón agitado, con ganas de amar, sé que no me necesitas y tampoco te necesito pero tengo ganas de amarte, de sentirte, de besarte, tocar el cielo con la punta de mis dedos sentir que me elevas solo con un beso aunque sea de minutos hechos eternos, sé que no pensabas que esto ocurriera tampoco yo lo buscaba, pero llegaste un día de niebla a invitarme al despejado clima, de tu agitada vida.
Me gustaría tener otra oportunidad pero está bien así, supongo que estas cosas pasan muy a menudo, evita las lágrimas y ahórrame los nudos, aunque aún parece no ser tan tarde para ver la luz después del túnel, en el que tú te asómates y me vistes interesando en rescatarme, pero una señal me dicta, pequeña él solo evita que vuelvas a empezar un camino que ya recorriste!
Quiero que regreses, porque me siento yo misma, hay tantas cosas que debía hacer pero preferí escribir esto y mandar al museo del insomnio el sueño. No digo que la distancia me mate pero he estado atrapada en esto, inclina tu oído atento en la noche y escucharas mi voz a lo lejos ecualizando tu nombre.
Sé que sabes que aunque has estado despertando solo un día despertaras al lado de alguien. Aún no sabemos quién necesita más amor tu ó yo, quizás debería alejarme de ti, porque se reconocer que tu hace mucho que te fuiste y el interés se perdió pero tú debes dejar morir esto yo no puedo, no tengo el poder, la fuerza, no tengo cartas bajo la manga. Cierra los ojos y ve muy bien, allí está la respuesta te compartes o no conmigo? dímelo un día para nunca olvidarte, porque te apuesto un camino que tú a mi jamás me olvidaras, porque todo muere o crece, pero los recuerdos nos asaltan en las noches de sueños.
